Las altas temperaturas, las lluvias cada vez más irregulares y los períodos de sequía que duran semanas son cambiar la forma de cultivarYa no se trata de gestionar una emergencia ocasional, sino de lidiar con condiciones que se están convirtiendo en parte de la norma.
En este escenario, El agua adquiere un valor aún más estratégico.Es el recurso que permite que los cultivos se mantengan productivos, pero también es el que requiere las decisiones más complejas. Determinar cuándo regar, cuánto regar y cómo distribuir el agua significa encontrar una equilibrio entre las necesidades agronómicas, disponibilidad de recursos y sostenibilidad económica.
Durante muchos años, estas decisiones se basaron principalmente en la experiencia adquirida en el campo. Sin embargo, hoy en día, El condiciones climáticas cambiantes Esto hace que sea cada vez más difícil confiar únicamente en la observación directa.Los cultivos responden de manera diferente según su etapa fenológica, el tipo de suelo, las condiciones climáticas e incluso las diferencias dentro de la misma parcela. El mismo riego que puede ser adecuado una temporada puede resultar insuficiente o excesivo al año siguiente.
Comprender cuánta agua realmente necesitas es el verdadero desafío.
Cuando hablamos de gestión del riego, solemos centrarnos en la cantidad de agua disponible. En realidad, el tema es mucho más complejo. La pregunta que debemos hacernos no es solo cuánta agua usar, sino cuánta agua necesita realmente el cultivo en ese momento específico..
La evapotranspiración, las características del suelo, la precipitación y el crecimiento vegetativo alteran continuamente las necesidades hídricas de las plantas. Por esta razón, La gestión del riego ya no puede basarse en calendarios preestablecidos o evaluaciones genéricas, sino que requiere información actualizada y cuantificable.
Aquí es donde el monitoreo satelital ofrece una contribución concreta. Mediante el procesamiento diario de datos ambientales y meteorológicos es posible calcular el balance hídrico de los cultivos y proporcionar información objetiva, capaz de respaldar decisiones más precisas e informadas.
El proyecto sobre la mortandad de kiwis demuestra cómo los datos pueden marcar la diferencia.
Uno de los ejemplos más significativos proviene de Proyecto de investigación sobre la mortalidad del kiwi, financiado con cargo al Programa Operativo de la Organización Común de Mercados para frutas y hortalizas.
Durante la temporada de cultivo, TETHYS monitorea seis parcelas en la provincia de Latina y dos en la provincia de Reggio Calabria a través de mapas de vigor y análisis de balance hídrico. El objetivo no es simplemente observar el desarrollo del cultivo, sino comprender qué factores pueden contribuir a la aparición de problemas críticos que afectan a los sistemas.
Los análisis comparan la necesidad estimada de agua con el agua que los agricultores distribuyen realmente a diario. Esta información es particularmente importante porque las hipótesis que se están considerando también incluyen: la posibilidad de que una gestión de riego no óptima pueda favorecer la aparición de fenómenos de mortandad.
Al mismo tiempo, la monitorización por satélite permite identificar diferencias en el desarrollo vegetativo que a menudo no son perceptibles durante las inspecciones de campo habituales, lo que ofrece a los investigadores y agricultores elementos adicionales para interpretar el comportamiento de las plantas.
Los mismos datos ayudan a gestionar el agua en miles de hectáreas.
El información satelital No solo son útiles a nivel corporativo. Pueden convertirse en una herramienta de gobernanza territorial cuando se aplica a mayor escala.
Este es el caso de Proyecto desarrollado conjuntamente con el Consorcio para la Recuperación de Aguas de Manantial., donde el sistema TETHYS admite el seguimiento de aproximadamente 68.000 hectáreas mediante la estimación de las necesidades de riego y la identificación de las zonas que se riegan realmente.
Tener este recurso de información significa planificar la distribución del agua de forma más eficaz, identificar cualquier anomalía y construir un conocimiento cada vez más preciso del territorio. Una base indispensable en un contexto en el que Cada metro cúbico de agua debe utilizarse de la forma más eficiente posible..
Desde la investigación hasta las decisiones cotidianas
El hilo conductor que une diferentes experiencias como el proyecto de mortandad de kiwis y la colaboración con los consorcios de recuperación de tierras es el mismo. En ambos casos, el punto de partida es transformar datos en una decisión.
Para TETHYS, el monitoreo satelital no es solo una tecnología de observación, sino también una herramienta para respaldar las decisiones diarias de agricultores, técnicos y organismos de gestión. Saber cómo responden los cultivos, comprender sus necesidades hídricas y medir los efectos de las intervenciones significa para poder planificar el trabajo de campo con mayor precisión.
Es probable que las olas de calor sigan caracterizando las próximas temporadas agrícolas. En este contexto, la diferencia también estará en la capacidad de usar el agua en el momento adecuado y en la cantidad realmente necesariaPrecisamente en este sentido, la agricultura de precisión puede ofrecer la contribución más concreta.


